MAZA SOLANO (Tomás).— NOBLEZA, HIDALGUÍA, PROFESIONES Y OFICIOS EN LA MONTAÑA, SEGÚN LOS PADRONES DEL CATASTRO DEL MARQUÉS DE LA ENSENADA. […]. CENTRO DE ESTUDIOS MONTANESES. SANTANDER, 1953-1957. [dim. aprox. 18 x 25,5 cm.]. 3 vols. In-8.º gr. de XXVI-799-I; XV-[I]-1016-II e X-1134-II págs. B.
Volumes integrados nas «Fuentes Documentales para la Historia de la Provincia» dada a lume pelo Centro de Estudios Montañeses.
Obra dividida em três secções: I. Documentos (Catálogo de archivos, etc.); II. Documentos (Transcripción de los mismos); III. Monumentos arqueológicos en general.
Os três volumes agora apresentados, que formam a Secção II, constituída pela transcrição dos ‘Documentos’, compreendem os «PADRONES DEL CATASTRO DEL MARQUÉS DE LA ENSENADA» [I. Alfoz de Lloredo – Iguña; II. Lamasón – Ríonansa; III. Santander – Trasmiera].
“Muy importantes son en la historia de la Hacienda española los proyectos de reforma del sistema tributario a los que va unido el nombre del Marqués de la Ensenada, célebre ministro en quien se cifra la principal gloria del reinado de Fernando VI, como afirma Menéndez y Pelayo […] y, que, en sus años mozos, vino al lugar de Guarnizo y su Real Astillero por haber sido nombrado Oficial primero de Intendencia de la Real Armada y Comisario de Matrículas en la Costa Cantábrica, cargo desde el cual ascendió rápidamente hasta los más altos puestos en los reinados de Felipe V y Fernando VI.
“Comentando el gran Menéndez y Pelayo la obra que Rodriguez Villa publicó en 1878 sobre “Don Cenón de Somodevilla, Marqués de la Ensenada”, dice de este modo: “Recorriendo la caudalosa serie de documentos que alli se nos ofrecen, estudiando los grandes proyectos de reforma de Ensenada en la Marina, en el Comercio, en la industria, en la Instrucción pública, en todas las ramas de la Administración, crece a nuestros ojos la figura de aquel ministro, último gobernante del siglo pasado [s. XVIII] que acertó a ser reformista sin mezcla de revolucionario; y se comprende la aureola legendaria que circunda el nombre del restaurador de nuestro poder naval, del hacendista e instintivo, del inteligente y generoso protector de toda iniciativa fecunda, de todo desarrollo de la cultura…”. […].
Com falta do 4.º e último volume, impresso em 1961, dedicado aos municípios de Tresviso e Valle de Villaverde.